Autor: SheilaTN

8 tipos de boricuas durante la cuarentena

Image result for personalidadesImagen recopilada de: Pinterest

Estar encerrados en nuestras casas como medida cautelar ante la pandemia del coronavirus, sin duda alguna, es una situación nunca antes vista para esta generación de boricuas. En situaciones noveles sacamos a pasear rasgos de nuestra personalidad que no necesariamente se reflejan en nuestra vida normal. Aquí enumero algunos perfiles, explicados con frases o palabras del dialecto boricua.

¿Cómo has manejado tú la situación? ¿Te identificas con alguno de estos perfiles?

1-El embarrao – Le hace caso a todo lo que ve en las redes sociales, y cree que el 50% de la población va a morir. Compró diez paquetes de papel de baño en Sam’s, y comparte en WhatsApp todos los reportajes fatulos que le llegan del coronavirus. No puede dejar de darle cráneo a la situación, y está a punto de perder la tabla.

(más…)

El dialecto boricua durante la época navideña

¡Asalto!

Aunque en otros países cualquiera puede alarmarse al escuchar esta frase durante la Navidad, en Puerto Rico sabemos que se trata de fiesta. Decimos ¨¡asalto!¨ cuando llegamos de sorpresa a una casa para llevar una buena parranda.

La propia Real Academia Española define ¨parranda¨ como un grupo de músicos que salen de noche, tocando instrumentos o cantando para divertirse. En Puerto Rico, nunca faltan las pleneras, los güiros y el bongó, y los aguinaldos son los protagonistas de estos divertidos encuentros.

Las pleneras son instrumentos musicales parecidos al pandero o panderetas, pero sin los cascabeles a su alrededor. Se tocan resbalando uno o varios dedos sobre la piel estirada que las forman o golpeándolas con toda la mano para darle vida al jolgorio o bullicio.

Si se trata de comida, las navidades en Puerto Rico no tienen nada que envidiarle a ningún otro país. En el plato, nunca falta el arroz con gandules, el pernil y el sabroso pastel. Y cuando decimos pastel, no nos referimos a la harina dulce que sirve de postre y adorna las fiestas y encuentros familiares. En Puerto Rico, ese postre es llamado ¨bizcocho¨. Cuando decimos pastel, nos referimos a una masa de guineo o yuca, rellena de pollo o carne de cerdo y envuelta en hojas de guineo. ¡Son una delicia!

pasteles

Pasteles puertorriqueños. Imagen de: Huffington Post

Al momento del postre, no falta el tembleque, un dulce que se prepara a base de coco y que, muchas veces, se cubre con canela. Precisamente, el coco es la misma fruta que se utiliza para el famoso coquito, una bebida típica navideña que contiene, entre otras cosas, leche de coco y ron.

tembleque

Tembleque. Imagen de: SaborGourmet.com

Y cuando decimos ¨ron¨ no hablamos de cualquiera; hablamos del roncaña, pitorro o pitrinche, un ron confeccionado con miel residual de la caña de azúcar y que, en la mayoría de los casos, es ilegal en Puerto Rico, a pesar de su compra, venta y uso común.

Con lo que hemos dicho hasta ahora, podrán notar que la época navideña en Puerto Rico es sinónimo de fiesta. Por lo tanto, nunca queremos que se acabe. No en vano, nos conocen como el país con las navidades más largas del mundo. Y es aquí cuando entra el tema de las octavitas.

Una vez culmina la celebración del día de Acción de Gracias, el último jueves de noviembre, inician formalmente nuestras navidades, aunque no es extraño que la algarabía ya se sienta desde septiembre.

Celebramos la Nochebuena, la Navidad, el Año Viejo, el Año Nuevo, el día de Reyes y justo después, el 7 de enero, comienzan las octavitas, ocho días adicionales de asaltos, parrandas, pasteles, coquito y jolgorio.

Si naciste en este maravilloso país, comparte esta publicación. Gracias por ser parte de Dialecto Boricua y… ¡Feliz Navidad!

Tener la mancha de plátano

-¡No, no, no, no! Yo no estoy con ese cuento. Yo llevo BIEN en alto mi manchita de plátano.

El filólogo Manuel Álvarez Nazario define “la mancha de plátano” como la apariencia inconfundible de campesino o puertorriqueño.

Según “Los que dicen ¡ay bendito!”, la frase también podría hacer alusión al campesino de tierra adentro, con caracteres definidos de jíbaro puro, aunque en términos más generales, “tener la mancha de plátano” se refiere al detalle en el hablar o en los gestos que identifican al puertorriqueño.

Este dicho hace referencia a la mancha permanente que deja el jugo viscoso de los frutos verdes del plátano, planta de origen africano utilizada en diversos platos de la Isla, como el mofongo o los ricos tostones, indica la fuente consultada.

Decir que tengo la mancha de plátano es lo equivalente a proclamar que “soy de aquí como el coquí”, o sea, que soy boricua de pura cepa.

En el video, se muestra una escena de la película La guagua aérea, en la que los personajes explican qué es la mancha de plátano y en qué momentos la sienten a flor de piel.

Y tú, ¿cuándo sientes tu mancha?

Pamplón o pamplona

gato_gordo

Imagen de Taringa

¿Será pamplón, gordinflón y papujo el gato de la imagen anterior?

Desligado totalmente del topónimo que designa a la capital de Navarra en España, del que denomina a una ciudad y municipio de Colombia y a un municipio del Valle del Cagayán en Filipinas, este nombre también apela a determinada forma de confeccionar carne o pollo, típica de Uruguay.

Basándonos en esa segunda acepción y según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), las pamplonas rellenas son arrollados de carne, pollo o cerdo que, por lo general y antes de asarlas, se envuelven con la tela que rodea el estómago del cerdo o cordero, aunque este recubrimiento puede reemplazarse con papel aluminio.

En el Tesoro Lexicográfico del Español de Puerto Rico, por su parte, se define el vocablo como mujer gordinflona y de movimientos lentos. También, como hombre gordo, perezoso y sin agilidad.

Nuestro dialecto evidencia las frases despectivas “ese gordo pamplón” y “esa gorda pamplona”. De manera que, podríamos comparar la acepción culinaria con la utilizada en Puerto Rico, mayormente a modo de insulto: esa que resalta la característica física de sobrepeso de la persona que se quiere ofender.

En la Isla, un sinónimo de pamplón o pamplona que se utiliza en los mismos contextos de ofensa es ‘papujo’. El Tesoro registra este término con tres acepciones: gallo que tiene la parte inferior del cuello abultada en forma de barba; persona de cara hinchada; abultado o prominente.

Se establece un paralelismo, entonces, entre el ‘gallo barbudo’ del argot gallístico y una persona con sobrepeso.

Ser un batatero/a

¿Mija, tú no te cansas de estar sentada todo el día? ¡Ja! Estás hecha tremenda batatera.

Esta expresión proviene de la palabra “batata”, pero no se utiliza para referirse al tubérculo lleno de propiedades nutritivas.  En Puerto  Rico, ser un “batata” o “batatero” es ser  un vago, holgazán, zoquete o torpe. También, se les llama de esta forma a los empleados del gobierno y a los deportistas que no tienen un buen rendimiento.

Según el “Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico”, la palabra “batata” tiene un origen indígena, aunque no se especifica a cuál de todos  los vocablos nativos de América pertenece.

En la isla se utiliza esta frase con mucha frecuencia  por personas de todas las edades. Hasta se podría decir que con el paso de los años ha perdido un poco de fuerza en el modo de emplearla como ofensa. No obstante, en los tiempos  de nuestros jíbaros, el que los hacendados u otros los llamasen así era sumamente ofensivo.

Imagen de winkal

Conforme al DRAE,  en países sudamericanos,  también se ocupa la palabra batata, pero varía su significado. En  Argentina y Uruguay se utiliza para referirse a una persona tímida, mientras que en Colombia alude a una persona gruesa y de poca estatura.

Por otra parte, existen en nuestro vocabulario otras palabras que se derivan de la palabra “batata”, por ejemplo: “batatazo”.  La misma es empleada con frecuencia para referirse a un golpe contundente, especialmente en la cabeza. El Tesoro afirma que en Perú esta palabra significa lo mismo.

Compártele este artículo a algún batatero o batatera que conozcas.