Autor: SheilaTN

Los anglicismos en el dialecto boricua

Conocer el vocabulario de nuestro idioma refuerza nuestros contenidos y evita confusiones en el lector. Imagen de: Argyle Elementary School

Conocer el vocabulario de nuestro idioma refuerza nuestros contenidos y evita confusiones en el lector. Imagen de: Argyle Elementary School

Para redactar y hablar con corrección es necesario conocer bien el idioma

 La realidad política y cultural de los puertorriqueños, así como la importancia del inglés en el mundo de los negocios y la era digital provocan el uso de palabras inglesas o anglicismos, lo que puede causar confusión e incomodidad en el receptor de nuestros mensajes.

Aunque cada vez estemos más ligados al idioma extranjero por medio de la música, la televisión y hasta la ropa que utilizamos, debemos mantener una separación de las lenguas al momento de transmitir información en un contexto formal.

Nos han repetido tanto que “parking” es “estacionamiento”, y que lo correcto es decir “imprimir” en lugar de “printear”, que erramos más por costumbre que por desconocimiento.

Pero, ignoramos que muchas palabras que utilizamos de manera cotidiana provienen del inglés y tienen una traducción al español que debemos utilizar si queremos expresarnos con propiedad.

La lectura, las búsquedas en el diccionario y la revisión de los escritos son parte fundamental del plan agresivo de debes ejecutar, pero la ejecución más importante es la que tienes que hacerle a las oraciones como esta, que están compuesta por un anglicismo.

Si quieres referirte a una persona o cosa dinámica o enérgica, y optas por llamarlo agresivo, estás describiéndole como alguien que es propenso a faltar el respeto o a provocar a los demás. Esa no es la idea.

Tampoco debes asumir que alguien es buen comunicador, mucho menos si escribe oraciones como esta. Asumes algo cuando te haces responsable de ello; presumes cuando sospechas a base de señales.

No es tan sencillo, pero cuando realices que utilizas tu idioma de manera correcta, te sentirás satisfecho, aunque luego tendrás que recordar que adquirir conocimientos es un proceso continuo. El próximo paso será sustituir “realizar” por “descubrir” o “darse cuenta”, y estarás más cerca de la meta.

En adición a los anglicismos ya mencionados, hay muchísimos más, pero cuando quieres indicar que algo se suma, debes escribir “además”, “también” o “asimismo”, por dar algunos ejemplos.

Ser bilingüe o políglota es una fortaleza que te beneficiará en el plano profesional y personal, pero mezclar los idiomas puede convertirse en una debilidad. Evítalo.

Comecogollo

-Nene, en verdá estás insoportable. ¡Comecogollo!

Más allá de las acepciones registradas, lo cierto es que el término se utiliza en Puerto Rico como un sobrenombre despectivo o como un insulto.

Aunque las fuentes consultadas no registran este vocablo, podemos hacer algunas deducciones a base del significado de “cogollo”, una palabra del español general.

Para empezar, debemos remitirnos a la década de los 70 del siglo pasado. Para ese entonces, rotativos del país causaron conmoción cuando informaron que una criatura desconocida (que podríamos comparar con el Chupacabras de los años 90) estaba provocando daños en los cogollos (parte interna) de las plantas de plátanos. Ciudadanos de toda la isla estaban intrigados por la especie monstruosa, aunque luego se aclaró que eran las gallinas las responsables de los daños.

platano

Imagen de Pixabay

Por otro lado, el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define “cogollo” como la parte interior y más apretada de la lechuga y otras hortalizas. Estas plantas pueden ser atacadas por diferentes insectos que las destruyen, a los que se les llama “come cogollos”.

En esta línea, un comecogollo es una persona que destruye o daña lo que tiene a su alrededor, tal como lo hacen estos animales.

El Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico también registra varios significados. “Cogollo” o “cojollo” puede entenderse como la punta de la caña de azúcar que, cuando está verde, sirve de alimento para el ganado.

Enmarcados en este sentido, podríamos sugerir que al que se le llama comecogollo se le está comparando con un animal, como la res.

En el libro, también se recoge el término para nombrar a alguien chavón, molestoso o impertinente.

Existen varias acepciones adicionales a las aquí discutidas, aunque no guardan una relación aparente con el vocablo, tal como lo utilizamos en Puerto Rico.

El último significado que discutiremos, y que podría darle un giro interesante al asunto, lo registra el DRAE, indicando que se refiere a “lo escogido, lo mejor”, lo que nos plantea que la palabra puede utilizarse en diferentes contextos y con diversas intenciones.

Dicho esto, esté preparado para cuando quieran insultarle diciéndole “comecogollo”. Conteste que, en efecto, usted sabe escoger lo que consume y que esta selección es la mejor.

Palabras y frases boricuas en un día de verano

Por: Sheila M. Torres Negrón

El clima tropical y las actividades propias de la cultura puertorriqueña son factores que inciden en la manera en que hablamos, y el verano será la época idónea para compartir algunas de las frases que nos distinguen.

El calor, que podemos llamar vaporizo o sofocón, muchas veces nos convence de que visitemos las playas, los ríos o algún parque acuático de la isla, ya sea para compartir con la familia, janguear o pasar un tiempo con los amigos, o simplemente para broncearse y quitarse la jinchera o la palidez.

En estos lugares es común encontrar personas con el volumen de la música a to’ jender o a su máxima capacidad y dándose cuatro palos o consumiendo bebidas alcohólicas. El ambiente de fiesta y diversión invita a darse un chapuzón.

Verano 2015

Fuente: Cruceros News

Pero, cuando sale del agua enchumba’o o empapado, siente el hambre que es resultado de las calorías quemadas y la exposición al sol. En ese momento, se siente capaz de comer más que una llaga mala o como lima nueva, que es lo mismo que comer en exceso.

Mientras se monchea o deleita un delicioso pincho, hecho de trozos de carne atravesados por un palillo, o un suculento sándwich, tenga cuidado hacia dónde dirige su mirada. Si está con su pareja y se cae de la mata o es obvio que está ligándose a alguien, podría ganarse un regaño o que le cojan por el cuello.

Otra razón para que se genere una discusión con su acompañante es que le abombe o le deje un mal olor al carro por subirse entripa’o o mojado. Evite que lo quieran dejar a pie y se ponga a pedir cacao o implorar un perdón que puede ser difícil de conseguir.

Si logra pasarle la manito o convencerle de que se tranquilice, proponga visitar un chinchorro, que no es otra cosa que un negocio pequeño y modesto, para olvidar la disputa y terminar el día con buen ánimo.

Si está por el área de Piñones, aproveche la oportunidad para probar las fritangas o frituras. Allí las alcapurrias, hechas de plátano, yautía o yuca rallada y rellena con carne, están por un tubo y siete llaves, o sea, en abundancia.

Para culminar, pero siempre teniendo en cuenta la responsabilidad de designar a un conductor que no haya consumido alcohol, puede brindar con un chichaíto, un trago hecho con ron y anís.

Al final del día no solo habrá hecho actividades típicamente puertorriqueñas, sino que habrá disfrutado de compartir el dinámico dialecto boricua.

No importa cómo pase su día de verano. El punto es no comerse un cable o aburrirse en  casa, mientras puede disfrutar de esta época del año en que muchos están libres de sus responsabilidades del trabajo, la escuela y la universidad.

Estar apestillao

La frase hace alusión al acto de juntarse dos novios, en el balcón, en el cine, etc., según el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico.

En el DRAE, “apestillar” es “encerrar con un pestillo” y en Argentina y Chile: “Asir a uno de modo que no pueda escaparse”. Los que dicen ¡ay bendito! indica que, en Puerto Rico, la expresión se hace más concreta, referida únicamente a los enamorados que conversan y se acarician.

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Imagen de: http://bit.ly/1lINZJD

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