Artículos lingüísticos

El sueño boricua 🇵🇷

El sueño de todo boricua es que Puerto Rico sea una isla próspera, con un gobierno honesto y que ponga al pueblo como prioridad. Nuestra esperanza es que irse del país, en busca de un buen empleo y una mejor calidad de vida, nunca más vuelva a ser necesario. Ese es el sueño boricua, si utilizamos el término para referirnos a nuestros deseos y esperanzas.

Pero, hoy, vamos a hablar del otro sueño: el que está ligado con el acto de dormir. 💤

Bien sabes tú que hay noches y hay noches. A mí las que me gustan son en las que duermo como una bebé. De esos días en que hago ejercicios, me voy a hacer mil diligencias, trabajo unas horas, y se me pasa el día sin poder sentarme, cuando llega la hora de tirarme en la cama, caigo como palo.

Se me puede caer el mundo justo al lado, y yo estoy noqueá, sin darme cuenta de nada. Esas noches en que caigo achocá, son las mejores noches.

Pero, como la vida no es color de rosa, hay noches en que no dormimos na. No podemos pegar el ojo, ya sea pensando en nuestros problemas o descifrando cómo podemos alcanzar esas metas trazadas.

Vamos, que hay veces en que ni siquiera nos amanecemos por cosas nuestras, sino que pasamos la noche en vilo preocupándonos por nuestros seres queridos.

Y, después de esas malas noches, vienen peores mañanas. Cuando suena esa alarma, te levantas esbaratao, sin entender por qué no eres millonario y, en cambio, tienes que poner la mejor cara para ir a trabajar ocho horas.

Si eso te pasa, al menos agradece que te levantaste a tiempo y que no se te pegó la frisa, porque esa sensación sí que es mala.

No cometas el error de posponer la alarma. Sabes que si lo haces, en vez de cinco minutos, te quedarás durmiendo una hora más, y llegarás tarde. No caigas en la tentación.

Sea como sea, si tuviste una mala noche, después vas a pasar el resto del día con esa morra que hace que no te soportes ni a ti mismo.

Así que, en resumen, procura dormir tus ocho horitas para que tengas una vida más feliz y, sobre todo, saludable.

¡Espero que hoy, en el Día Mundial del Sueño, puedas descansar!