
La palabra “guayuco” fue creada por los indígenas, pero no por los taínos, sino por los cumanagotas, un pueblo de la rama caribe de la región noreste de Venezuela.
Para ellos, el guayuco era un taparrabos, que podía hacerse de algodón, fibra de palma de curagua, entre otros materiales, dependiendo de la región. Según las descripciones, este guayuco era más largo en la parte de al frente, como un delantal, y más corto en la parte de atrás.
Con el tiempo, este término fue cobrando nuevos significados. Desde inicios del siglo pasado, ya se registraba la palabra para hacer alusión a la ropa vieja y desgastada que usaban los jornaleros, pescadores y campesinos puertorriqueños para trabajar.
En Puerto Rico, todavía hay personas mayores que usan la palabra “guayuco” para nombrar a la ropa vieja, así que déjame saber si tú la habías escuchado.
Sin duda alguna, nuestro vocabulario cambia y se transforma según va cambiando la sociedad. Pero, siempre es interesante aprender de nuestros antepasados para poder entender por qué hablar en puertorriqueño nos identifica.
