Artículos lingüísticos

Así hablamos los boricuas… ¿Y qué?

Hoy es el Día Internacional de la Lengua Materna, y es mi excusa perfecta para celebrar nuestro hermoso Dialecto Boricua. 🇵🇷 ❤️

Y es que siento, y ustedes me corregirán si no estoy en lo cierto, que nosotros crecemos escuchando críticas sobre cómo nos expresamos los puertorriqueños. Que no pronunciamos la »r», que otros países articulan mejor sus palabras, que hablamos »cantao»… Y mi respuesta a todo esto es: Sí, ¿y qué?

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La palabra del día

Hasta el jon

En Puerto Rico, cuando decimos «hasta el jon», nos referimos a algo que alcanza una gran profundidad o que se manifiesta de manera profunda.

Origen

Esta frase tiene su origen en el inglés «home«, que se refiere al lugar del campo de béisbol. 

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La salaera boricua | Frases puertorriqueñas sobre la mala suerte

Si andas más salao que una patita de mondongo, con la mala suerte justo detrás de la oreja, esta lectura es para ti.

En Puerto Rico, contamos con muchísimas palabras y frases que tienen que ver con la suerte, ya sea buena o mala. En esta ocasión, hablaremos de esas que decimos cuando nos cae la macacoa, cuando las cosas no nos salen como quisiéramos. Comencemos:

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¡Qué claje ‘e leche! La suerte boricua

¿Por qué decir que alguien tiene «buena suerte», cuando hay tantas opciones mucho más… entretenidas? Así es el Dialecto Boricua, y con este tema no es la excepción.

¡Y no se preocupen! En este escrito, nos enfocaremos en los afortunados; pero, en el próximo, hablaremos de la «salaera» que tienen muchos puertorriqueños. O sea, de la mala suerte. 😉

Vayamos el meollo del asunto…

¡Qué leche!

¡Diablo! ¡Qué claje ‘e leche! No puede ser que hayas ganao dos veces corridas.

La expresión «¡qué leche!» muestra admiración por la suerte que tiene una persona. Por tanto, a una persona suertuda se le llama lechú o lechúa.

Hay varias frases puertorriqueñas que incluyen este término, y todas tienen el mismo significado: expresar que alguien tiene la suerte de su lado. Estas son:

  • Tener más leche que un palo de pana
  • Tener más leche que un caimito
  • Tener más leche que un papayo macho

De chivo

Este ganó de chivo, porque no sabe un pepino angolo de dominó.

En Puerto Rico, cuando sucede algo meramente por suerte, decimos que pasó «de chivo».

Según la Real Academia Española, esta palabra se utiliza con el mismo significado en Venezuela.

Estar bien aspectado

Bueno, papi me dijo que me iba a prestar los chavos, así que el plan se ve bien aspectado.

Esta frase, que no es de uso tan común, está ligada con la astrología. En el inglés, se dice «well aspected» cuando los planetas están alineados de cierta manera que beneficia a algún signo zodiacal.

Por lo tanto, «estar bien aspectado» es un anglicismo en nuestro Dialecto Boricua.

La propia Real Academia Española identifica esta frase como propia de Puerto Rico, e indica que, también, puede utilizarse de manera contraria. O sea, decir «mal aspectado» para referirse a la mala suerte.

Nacer parao

¡Maldita na! Ese nació parao. Lleva tres meses en el trabajo, y ya le dieron un aumento. ¡Qué suerte!

La frase «nacer parao» se registra en las fuentes que estudian el español puertorriqueño desde la década de los 80.

La misma hace referencia, no solo a tener buena suerte en la vida, sino también a tener una buena acogida en un trabajo o una relación.

Suerte no, maroma

Suerte no, maroma. Bastante que me he fastidiao pa llegar hasta aquí.

Cuando quieres expresar que algo es producto de tus esfuerzos y habilidades, y no de la mera suerte, dices: «suerte no, maroma».

Cabe destacar que, en Puerto Rico, una maroma es un movimiento o decisión arriesgada.

 

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El sueño boricua 🇵🇷

El sueño de todo boricua es que Puerto Rico sea una isla próspera, con un gobierno honesto y que ponga al pueblo como prioridad. Nuestra esperanza es que irse del país, en busca de un buen empleo y una mejor calidad de vida, nunca más vuelva a ser necesario. Ese es el sueño boricua, si utilizamos el término para referirnos a nuestros deseos y esperanzas.

Pero, hoy, vamos a hablar del otro sueño: el que está ligado con el acto de dormir. 💤

Bien sabes tú que hay noches y hay noches. A mí las que me gustan son en las que duermo como una bebé. De esos días en que hago ejercicios, me voy a hacer mil diligencias, trabajo unas horas, y se me pasa el día sin poder sentarme, cuando llega la hora de tirarme en la cama, caigo como palo.

Se me puede caer el mundo justo al lado, y yo estoy noqueá, sin darme cuenta de nada. Esas noches en que caigo achocá, son las mejores noches.

Pero, como la vida no es color de rosa, hay noches en que no dormimos na. No podemos pegar el ojo, ya sea pensando en nuestros problemas o descifrando cómo podemos alcanzar esas metas trazadas.

Vamos, que hay veces en que ni siquiera nos amanecemos por cosas nuestras, sino que pasamos la noche en vilo preocupándonos por nuestros seres queridos.

Y, después de esas malas noches, vienen peores mañanas. Cuando suena esa alarma, te levantas esbaratao, sin entender por qué no eres millonario y, en cambio, tienes que poner la mejor cara para ir a trabajar ocho horas.

Si eso te pasa, al menos agradece que te levantaste a tiempo y que no se te pegó la frisa, porque esa sensación sí que es mala.

No cometas el error de posponer la alarma. Sabes que si lo haces, en vez de cinco minutos, te quedarás durmiendo una hora más, y llegarás tarde. No caigas en la tentación.

Sea como sea, si tuviste una mala noche, después vas a pasar el resto del día con esa morra que hace que no te soportes ni a ti mismo.

Así que, en resumen, procura dormir tus ocho horitas para que tengas una vida más feliz y, sobre todo, saludable.

¡Espero que hoy, en el Día Mundial del Sueño, puedas descansar!

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Si se te pega la frisa o te levantas esbaratao, eres boricua 🇵🇷

Si entendiste este título, muy probablemente eres puertorriqueño, ya que estas frases son parte de nuestro Dialecto Boricua.

Y es que alrededor del sueño, una actividad tan necesaria y decisiva en nuestras vidas, han nacido decenas de palabras y frases al estilo único de Puerto Rico. Conozcamos algunas:

Se me pegó la frisa

¡No puede ser! Hoy era mi entrevista de trabajo, y se me pegó la frisa.

En Puerto Rico, si te quedas dormido y no te levantas a tiempo, decimos que se te pegó la frisa.

Curiosamente, la palabra «frisa», como sinónimo de manta o cobija, solo se utiliza en Puerto Rico y República Dominicana, y se documenta en las fuentes que estudian nuestro dialecto desde la década de los 30.

En el Municipio de León, en España, la palabra «frisa» define una especie de manta de lana fuerte que usan en la comarca de Maragata para cubrirse la cabeza y que les cuelga hasta más abajo de la cintura.

Asimismo, los diccionarios indican que el término puede referirse a una tela ordinaria de lana, que sirve para forros y vestidos de las aldeanas.

El uso que le damos a esta palabra en Puerto Rico podría estar relacionado con cualquiera de esas acepciones.

Morra 

¡Déjalo quieto, que se levantó con una morra!

El Diccionario de americanismos indica que, solamente en Puerto Rico, se utiliza la palabra «morra» para definir el mal carácter con el que se levantan algunas personas.

El término también puede utilizarse como sinónimo de somnolencia.

El origen de este vocablo puede estar ligado con la palabra «modorra», que, en el español general, alude al sueño muy pesado y, a veces, patológico.

En otros países, esta palabra tiene diversos significados. Por ejemplo, en El Salvador, Guatemala y Honduras, se emplea para nombrar la cabeza de una persona. En México, en cambio, «morro» o «morra» significa «muchacho» o «muchacha».

En el español general, por su parte, la palabra puede referirse a un juego entre dos personas que, a un mismo tiempo, dicen cada una un número que no pase de diez, e indican otro con los dedos de la mano, y gana el que acierta el número que coincide con el que resulta de la suma de los indicados por los dedos. Un poco complicado…

Caer como palo, achocao, noqueado

Cuando llegamos ayer de la boda, yo caí como palo.

Chacho, me pusieron esa anestesia, y en tres segundos, ya yo estaba achocao.

Me di un bañito, prendí el aire, y caí noqueao.

Todas estas opciones hacen referencia a estar profundamente dormido.

En el caso de la palabra «achocado/achocao», también puede utilizarse cuando se tiene mucho dolor de cabeza o cuando se está de cama por una enfermedad pasajera.

En México, en cambio, una persona achocada es quien llega a los lugares y fiestas sin ser invitada.

En cuanto a «noqueado», esta palabra también se utiliza en muchos otros países de América Latina para describir al que duerme profundamente.

Este término es un anglicismo que se deriva de «knocked out», la frase empleada en el deporte del boxeo cuando uno de los púgiles deja a su contrincante fuera del combate tras un fuerte golpe.

Dicho esto, podemos presumir que quedar vencido ante el sueño se compara con rendirse ante un adversario.

No pegar un ojo 

Ay, yo estoy muerta. Anoche no pegué un ojo pensando en las deudas.

En Puerto Rico, «no pegar un ojo» es no poder dormir.

En este caso, es fácil identificar el origen de la frase. Para dormir, hace falta cerrar los ojos. O sea, que si no pejas los ojos (o, mejor dicho, los párpados del ojo), no lograrás el tan deseado descanso durante la noche.

Esbaratao

A mí no me hables de salir hoy, que yo estoy esbaratao.

En Puerto Rico, tanto como en Cuba y República Dominicana, decimos que estamos «esbarataos» cuando estamos exhaustos.

El término puede emplearse, también, cuando tenemos mucho sueño o cuando una actividad física nos deja sin fuerzas.

En el español general, una persona «desbaratada» es quien vive una mala vida o muestra una mala conducta.

Hay muchas más frases y palabras boricuas ligadas al sueño, pero lo dejaremos aquí. Déjanos un comentario si recuerdas alguna que no esté incluida en este escrito.