
En Puerto Rico, cuando una persona es antipática y pedante, decimos que es sangrigorda. Yo pensaba que este era un término del español general, pero ni siquiera aparece registrado en la Real Academia Española. Es en el Diccionario de americanismos donde se especifica que es una palabra utilizada solo en Cuba y Puerto Rico.
El término que sí registra la Real Academia Española es «sangregorda», pero para referirse a una persona lenta y demasiado calmada; lo que, en Puerto Rico, llamaríamos «un plasta».
El libro Los que dicen «¡ay bendito!» nos comparte un dato curiosísimo que explica porqué se mezclan las palabras «sangre» y «gordura» para crear adjetivos negativos, tanto en España como en América.
Aparentemente, estudios psicológicos antiguos sugerían que las personas con sangre «gorda», o sea, con sangre espesa o viscosa, eran antipáticos, mientras que quienes tenían sangre ligera o aguada, eran simpáticos.
De hecho, encontré un estudio del 2016 que evaluó esta posibilidad, y determinó que no hay relación entre una cosa y la otra.
Ahora te pregunto: ¿Tú sí sabías que esta palabra era exclusiva de los boricuas y cubanos?
