
En Puerto Rico, la palabra «bizcocho» puede usarse de varias formas. Veamos:
- Para referirse a una persona bien atractiva. Ejemplo: ¡Wow! A la verdad que ese muchacho es un bizcochito.
- Para referirse a algo fácil de hacer. Ejemplo: Ese examen fue un bizcocho.
- Como una expresión cuando algo bueno sucede o está por suceder. Ejemplo: Me encontré 20 pesos en la acera. ¡Bizcocho!
- En la frase «comer el bizcocho antes de la boda», significa tener sexo o quedar embarazada antes de casarse.
- Finalmente, en Puerto Rico, un bizcocho es un pastel, tarta o torta. Y este uso es el que puede causarte problemas en regiones de México, Costa Rica, Bolivia, Colombia y Venezuela, donde «bizcocho» significa «vulva».
Les voy a demostrar, a base de anécdotas de la vida real que me han contado otros boricuas, cómo esta palabra puede meterte en problemas y hasta romper amistades.
Si eres boricua, ya sabrás que aquí es muy común escuchar oraciones como:
- Me comería un cantito de bizcocho bien mojaíto.
- ¡Yo no sabía que tú vendías bizcochos! ¿Qué precio tienen?
- Pocas cosas son más ricas que un pedacito de bizcocho.
Como te imaginarás, estas expresiones pueden causar una gran incomodidad o hasta un altercado, si llegan a oídos que las interpreten de una forma distinta a la nuestra.
Con esto no estoy diciendo que hay una mejor forma de decirlo. ¡Para nada! Incluso, la propia Real Academia Española indica que un bizcocho es un dulce blando y esponjoso, hecho generalmente con harina, huevos y azúcar, que se cuece en el horno.
Nuestro uso es perfectamente correcto, pero sí es conveniente tener en cuenta estas diferencias de significados, específicamente cuando hablamos con otro latino.
