
Muchas veces, escucho a los mismos puertorriqueños decir que somos unos disparateros que nos pasamos «inventando loqueras». Pero, mi pregunta es: ¿Si una palabra no aparece en los diccionarios, significa que no existe?
Existen muchos ejemplos de palabras conocidas por boricuas de todas las edades y todas las regiones que no aparecen registradas por la Real Academia Española. Hoy, veremos solo un ejemplo, y para eso me gustaría que pensaras en cómo se llama lo que tiene puesto el caballo de la imagen de arriba en los ojos.
Tiene unas gríngolas, ¿verdad? No obstante, el término «gríngolas» no aparece registrado en los diccionarios tradicionales.
Según la Real Academia Española, es un término inexistente, a pesar de su uso en Puerto Rico y Venezuela (y, quizás, en otros países que yo desconozco). Ellos registran los sustantivos «anteojeras, antojera, anteojos y viseras» para nombrar lo que nosotros conocemos como gríngolas.
Una frase que sí registra el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico es “ponerse gríngolas”, que se utiliza cuando una persona se niega a ver la realidad de un asunto. Por ejemplo:
Si piensas que la Real Academia Española tiene todas las respuestas, tú lo que tienes son unas gríngolas puestas. 🤭
