
En Puerto Rico, un tráfala es una persona con mala apariencia, vulgar, sinvergüenza y despreciable.
Según el Diccionario de americanismos, Puerto Rico y Bolivia somos los únicos países que utilizamos este término. Y, de hecho, ni siquiera aparece registrado en el Diccionario de la Real Academia Española.
Lo que sí aparece registrado en los diccionarios tradicionales es «trápala», y este término define a una persona que habla mucho y sin sustancia, o a una persona falsa y embustera ¿Habrá una relación entre estos dos términos tan parecidos?
El libro Los que dicen «¡ay bendito!» comparte otra posibilidad sobre el origen de esta palabra, ya que especifica que se deriva del término «estrafalario», que es quien viste, piensa o actúa de manera extravagante. Según sus autoras, en Puerto Rico, modificamos el inicio y el final de la palabra, además de darle un giro más despectivo para referirnos a alguien indeseable.
¿Qué crees tú? ¿Viene de trápala o de estrafalario? Sea cual sea su origen, es una palabra más que desmuestra que hablar en puertorriqueño nos identifica.
