
Ya en 1984, Gabriel Vicente Maura catalogaba el término «jalda» como un arcaísmo, pero todavía sigue siendo utilizado por algunos boricuas adultos.
En Puerto Rico, una jalda es una cuesta empinada, aunque originalmente se utilizaba específicamente para describir la falda o la halda de un monte o montaña, igual que en República Dominicana y Costa Rica. La falda es esa parte baja e inclinada que sirve de transición entre la llanura y la cima.
Ya ven cómo una palabra del español general (en este caso falda o halda), sufre leves cambios en nuestro Dialecto Boricua para enriquecer una forma única de hablar.
«Jalda» lleva décadas, sino siglos, siendo parte del español puertorriqueño; un término asociado particularmente con la vida con el campo.
Ya que el Partido Popular Democrático, liderado por Luis Muñoz Marín, centró sus estrategias políticas en la figura jíbara, incluyó tanto la pava como la insignia de su partido, como la jalda en un rol protagónico dentro del himno del partido, que inicia diciendo «Jalda arriba va cantando el popular…»
De hecho, se documenta la frase «jalda arriba» en el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, como algo que se completa aunque sea difícil y a pesar de los obstáculos.
Por supuesto, me gustaría saber si ustedes continúan utilizando este término, y que hagan el experimento para ver si los niños y niñas de su familia aún la reconocen.
