
Aunque la Real Academia Española registra la palabra «culillo», no la considera parte del español general, sino un término utilizado en América, que cambia de significado dependiendo de la región. Comencemos por Puerto Rico.
Según el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, «culillo» es sinónimo de miedo o angustia. No obstante, en el 2010, el Diccionario de americanismos añadió un significado que se asemeja más al uso más común del vocablo, al menos en mi entorno. Indica esta fuente que «culillo» también es sinónimo de «impaciencia».
Por mi parte, suelo utilizar el término para hacer alusión a esa inquietud física que se manifiesta, especialmente en los niños que no pueden estar sentados mucho tiempo, o los adultos que se les hace difícil permanecer quietos. Por ejemplo:
Nene, quédate quieto aunque sea cinco minutos hoy, que tienes un culillo insoportable.
Asimismo, «culillo» puede utilizarse para describir una emoción de felicidad que no podemos contener, y que usualmente va ligada, como en el caso anterior, a movimientos constantes. Por ejemplo:
Le dije hace una semana que íbamos a quedarnos un weekend en la playa, y tiene un clase ‘e culillo, que ni duerme.
Ligado a este último ejemplo, el Tesoro indica que «culillo» o «culilla» pueden emplearse como un adjetivo para describir a la persona alegre.
Como mencioné anteriormente, esta palabra cambia de significados dependiendo de la región de América en la que te encuentres. Según el Diccionario de americanismos, estos son algunos de sus usos:
- En República Dominicana: Rabia
- En el oeste de Argentina: Persona entrometida
- En El Salvador y Nicaragua: Persona miedosa
- En Honduras: Persona débil o de salud delicada
- En Venezuela: Irritación del ano
Cuéntame si tú utilizas esta palabra y con cuál de sus significados.
