
¡Asalto!
Aunque en otros países cualquiera puede alarmarse al escuchar esta frase durante la Navidad, en Puerto Rico sabemos que se trata de fiesta. Decimos «¡asalto!» cuando llegamos de sorpresa a una casa para llevar una buena parranda.
La propia Real Academia Española define «parranda» como un grupo de músicos que salen de noche, tocando instrumentos o cantando para divertirse. En Puerto Rico, nunca faltan las pleneras, los güiros y el bongó, y los aguinaldos son los protagonistas de estos divertidos encuentros.
Las pleneras son instrumentos musicales parecidos al pandero o panderetas, pero sin los cascabeles a su alrededor. Se tocan resbalando uno o varios dedos sobre la piel estirada que las forman o golpeándolas con toda la mano para darle vida al jolgorio o bullicio.
Si se trata de comida, las Navidades en Puerto Rico no tienen nada que envidiarle a ningún otro país. En el plato, nunca falta el arroz con gandules, el pernil y el sabroso pastel.
Al momento del postre, no falta el tembleque, un dulce que se prepara a base de coco y que, muchas veces, se cubre con canela. Y precisamente, el coco es la fruta que se utiliza para el famoso coquito, una bebida típica navideña que contiene, entre otras cosas, leche de coco y ron.
Ese ron también puede ser muy nuestro, si es que elegimos el roncaña, pitorro o pitrinche, un ron confeccionado con miel residual de la caña de azúcar y que, en la mayoría de los casos, es ilegal en Puerto Rico, a pesar de su compra, venta y consumo común.
Con lo que hemos dicho hasta ahora, podrán notar que la época navideña en Puerto Rico es sinónimo de fiesta. Por lo tanto, nunca queremos que se acabe. No en vano, nos conocen como uno de los países con las navidades más largas del mundo. Y es aquí cuando entra el tema de las octavitas.
Una vez culmina la celebración del día de Acción de Gracias, el cuarto jueves de noviembre, inician formalmente nuestras navidades, aunque no es extraño que la algarabía ya se sienta desde septiembre.
Celebramos la Nochebuena, la Navidad, el Año Viejo, el Año Nuevo, el Día de Reyes y justo después, el 7 de enero, comienzan las octavitas, ocho días adicionales de asaltos, parrandas, pasteles, coquito y jolgorio.
Si naciste en este maravilloso país, comparte esta publicación. Gracias por ser parte de Dialecto Boricua y… ¡Feliz Navidad!

0 comentarios en “El Dialecto Boricua en la Navidad”
Excelente. ¿Quién es el(a) autor(a)? ¿Puedo compartirlo?
Saludos, Orlando. La autora es Sheila Torres (quien le escribe), manejadora del blog. En confianza, puede compartirlo. Disculpe la demora de la respuesta.