
¡Lo sé! Este término crea controversias, pues muchos lo catalogan como un vulgarismo y defienden la versión propuesta en los diccionarios tradicionales: «lamer».
Como sabrán, este verbo describe el acto de pasar la lengua por la superficie de algo, y, aunque muchos lo consideran inculto, lo cierto es que «lamber» se acerca más al latín original «lambere». De hecho, varias regiones de España, como Islas Canarias, Extremadura, León y Salamanca, aún utilizan la versión «lamber», y lo mismo ocurre en Portugal.
Dicho esto, no les tomará por sorpresa que tengamos en Puerto Rico DECENAS de términos y frases ligados al vocablo «lamber». Y, seamos honestos, tampoco nos tomará por sorpresa que varios de estos sean vulgares. Veamos…
Lambechocha
Para los lectores que no son puertorriqueños, en la isla, «chocha» es una palabra vulgar para describir los genitales femeninos. Por lo tanto, un «lambechocha» es quien disfruta de hacerle el sexo oral a una mujer.
También, este vocablo se utiliza de manera despectiva para describir a un hombre senil o impotente. En este caso, también se utiliza la expresión «viejo chocho», o, en el caso de la mujer, «vieja chocha».
Lambeojo
¡Pues, claro que sacó A en la clase! Si es un lambeojo con el maestro.
En Puerto Rico, un lambeojo es un adulador, una persona que es servil con sus superiores para obtener beneficios.
Otros sinónimos para «lambeojo» en Puerto Rico son: lambestaca, lambetero y lambón.
Al elogio no merecido, que se da solo con la intención de recibir algo a cambio, se le puede llamar «lambetada» o «lambetazo». Esa última opción también es utilizada en México con el mismo significado.
Lambeolla
¿Y le vas a hacer caso a ella? ¿¡Pero tú no ves que es una lambeolla!?
«Lambeolla» se utiliza como sinónimo de «zángano», o sea, para referirse a una persona vaga, torpe y boba.
Ninguna de las fuentes consultadas explica el origen de este término. ¿Qué se imaginan ustedes?
Lambeplatos
Nene, no seas lambeplatos, que parece que no has comido en un mes.
«Lambeplatos» puede utilizarse como sinónimo de «lambío», o sea, para describir a una persona glotona. Por tanto, cuando una persona come muchos dulces o antojos entre comidas, se dice que está «lambisqueando».
Lamberse la arepa
Me ofrecí pa’ ir a ayudarle un ratito, y tuve que lamberme la arepa allí casi 12 horas.
Cuando uno se ve en una situación complicada o trabajosa, se «lambe la arepa».
Aunque las fuentes consultadas no registran un origen para esta frase, podría estar ligada con lo trabajoso que sería comerse una arepa de maíz lambiéndola, en lugar de mordiéndola.
En República Dominicana, por otro lado, «lamber la arepa» significa estar enojado, y no querer que vengan a molestarlo. Por ejemplo: «No le hables a Carlos, que está que no hay quien le lamba la arepa». En Puerto Rico, diríamos «no hay quien le beba el caldo».
Lambevaca
La próxima vez, te dejas el pelo suelto o algo no tan lambevaca.
Imagina que, en lugar de gel, una vaca te pasa la lengua llena de saliva y, con eso, te estilizas el pelo… Quedarías con una «lambía de vaca», un peinado lacio, con el pelo mojado o muy aplastado.
Hasta aquí por hoy. Por supuesto, si sabes alguna otra frase con la palabra «lamber», no olvides dejarla en los comentarios. 😉

2 comentarios en “«Lamber» en el Dialecto Boricua”
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Muchísimas gracias porque no sabía que lamber fuera un término correcto en ninguna parte y que era un errror común cotidiano nuestro como joyo por hoyo, sin entrar en detalles. La Doctora Nine Curt, con un segundo apellido que no recuerdo, hacia una conferencia brutalmente buena, sobre aspectos culturales nuestros como lenguaje y lenguaje corporal. Creo que tiene un escrito pero dudo que comunique lo que comunicaba en conferencia porque ejemplificaba el lenguaje corpora. Narraba que a la Escuela de Pedagogía o a algún departamento de Humanidades en la UPR Rio Piedras, venía regularmente un profesor español que acostumbraba ir a la Plaza del Mercado en Rio Piedras porque decia que se escuachaban palabras y expresiones liguisticas del español del Siglo XVI totalmente fuera de uso. Mucho del lenguaje puertorriqueño campesino que para los urbanizados del urbanizacionismo de los años de 1950 reflejaban la ignorancia de «los jíbaros», que es otro tema aparte, probablemente estabamos escuchando lenguaje correcto pero fuera de uso de bien, bien atras. Otra cosa que me recuerda esto, aceptándote que viene como de super paracaidas, es el lenguaje y expresiones verbales y linguisticas de nuestra poblacion negra mas antigua, que probablemente no quede ninguna, que se le llamaba ‘como de mamá Yoyó», que sonaba incorrecto o no común e interpretado como reflejando ignorancia cuando probablemente sea o fuera un acento de las personas más cercanas a los originales africanos con todo el rollo que eso trae. Tu trabajo ha mejorado enormemente y te está s tomando más riesgos, me gusta y te felicito.