
Los boricuas no hablamos un “español estándar” cuando se trata de camas. Les explico…
Cuando compramos una cama, lo primero que hacemos es decidir el tamaño. Una cama individual es una cama «twin» y una cama doble o matrimonial es, para nosotros, una cama «full». Eso sí, en muchos otros países también utilizan los anglicismos “cama queen” y “cama king”, como también hacemos aquí.
Cuando montamos el marco de la cama, lo primero que hacemos es ponerle un box spring. ¿Y cómo se llama el box spring en español? Para mi sorpresa, se llama “somier”. ¿Lo sabías?
Encima del somier, ponemos el «matre», que, en español, es el colchón.
Luego, nos toca vestir la cama, y lo primero que ponemos para proteger ese colchón es un forro o un «cover», lo que en otros países conocen como protector o funda de colchón, o como un cubrecolchón.
Las almohadas (palabra de origen árabe, pero que sí es parte del español general) las cubrimos con una funda. Y sí, en muchos países pueden usar “funda de almohada”, ¿pero sabías que los diccionarios tradicionales también registran el término “almohadón” para nombrar esta pieza de tela?
Además, esta palabra («funda») puede cambiar dependiendo del área de la isla en que estés, así que déjame saber tu municipio y cómo le dices tú.

Ahora, falta algo para arroparnos. Si padeces de calor, una frisa será suficiente para ti. ¿Pero sabías que la palabra “frisa” no existe en el español general con el significado que nosotros le damos? Según los diccionarios, lo que nosotros llamamos «frisa» es una frazada, una cobija o una manta.
Por otro lado, si eres friolento, entonces necesitarás un «comforter», que se “traduciría” al español estándar como “edredón”.
En fin, los boricuas hablamos un español muy distinto cuando tocamos el tema de las camas, y sin duda, los anglicismos están muy presentes en esta conversación. Me encantaría que me dejaras saber si dejé fuera algún término.
