
En Puerto Rico, le decimos «lengüetero» o «lengüetera» a la persona bochinchera o habladora, que suele exagerar los chimes y que hasta puede meter a otros en problemas. Por ejemplo:
-¡Ave María! No seas lengüetero, que las cosas no fueron así.
Según el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico, al lengüetero le gusta lengüetear y se dedica a la lengüetería o a dar lengüetazos, palabras que sonarían bastante extrañas para otros hispanohablantes que no estén familiarizados con el uso que le damos a estos términos.
Por supuesto, el uso de estas expresiones nace a raíz de que estas personas chismosas no paran de mover la lengua para hablar de los demás.
El Diccionario de americanismos informa que no solo los puertorriqueños emplean estas palabras, sino que lo mismo sucede en Centroamérica, México, Venezuela y República Dominicana.
