
En Puerto Rico, al lomo que cruza la carretera de lado a lado y tiene el propósito de limitar la velocidad de los vehículos, le llamamos “muerto”.
Hay muchísimas teorías de por qué le asignamos ese nombre. Unos dicen que pisarlo es como pasarle por encima a un cadáver. Otros piensan que, por ser horizontales e inmóviles, pareciera que un cuerpo yace en el medio de la carretera.
Sin embargo, yo creo que, para entender por qué le decimos “muerto”, primero debemos conocer otra frase que se utiliza en muchísimos países hispanos para nombrar a este lomo, y esa frase es «policía acostado», frase que tiene muchísimas variaciones. Entre ellas, «policía muerto».
El origen de esta expresión sí es bastante lógico. Los policías de tránsito están en las calles para, entre otras cosas, procurar que la gente no vaya a exceso de velocidad. Ya que el reductor de velocidad logra lo mismo que el policía, pero siendo un objeto inanimado, decimos que es «un policía muerto».
Es muy probable que, en Puerto Rico, acortamos la frase y solamente nos quedamos con “muerto”, aunque el Tesoro lexicográfico del español de Puerto Rico también registra el uso de “policía acostado” en nuestra isla, aunque yo jamás lo había escuchado. ¿Tú sí?
Como ya les mencioné, esto de llamarle «policía muerto», «policía dormido» o «policía acostado» al reductor de velocidad se da en muchos otros países, pero también hay quienes le llaman «lomo de burro», «resalto» o «rompemuelles».
Los diccionarios del español general dicen que esto también puede llamarse badén. Sin embargo, en Puerto Rico, es común llamarle badén al desnivel que se hunde y no al que sobresale.
