
En Puerto Rico, le decimos “chicote” o “sicote” al mal olor de los pies, sobre todo, cuando llevas mucho tiempo con zapatos cerrados y el pie suda.
Aunque “sicote” solamente se registra en Cuba, República Dominicana y Puerto Rico con el significado que estamos discutiendo, “chicote” sí que es una palabra más extendida por la América hispanohablante, aunque con otro significado, pues se utiliza para nombrar a un látigo largo, delgado y flexible, usado para avivar o castigar las caballerías.
Mi hipótesis es que de ahí nace el uso que nosotros le damos al término, ya que un látigo de materiales naturales, que encima se utiliza para darle a los caballos, no debe oler muy bien que digamos. Incluso, cobra aun más sentido la expresión de que «apesta a chicote viejo», frase común en mi entorno familiar.
Dato interesante es que se dice que el chicote también fue un símbolo de opresión colonial, sobre todo por los portugueses esclavistas en África, que utilizaban látigos hechos de la piel de hipopótamos y otros animales para castigar a quienes se negaran a trabajar, a veces, hasta matándoles.
En las redes surgió el debate de la pronunciación de este término, ya que muchos aseguran nunca haber escuchado «chicote», mientras otros confirman que esa es la única versión que conocen. ¿Cómo lo dices tú?
