
En Puerto Rico, «ser aguacatero/aguacatera» puede significar varias cosas. Un aguacatero puede ser quien vende aguacates, quien disfruta mucho de comer aguacate, pero también puede ser la persona que cree en la relación entre la cantidad de aguacates que produce un palo (árbol) y el potencial de desarrollo de huracanes.
En efecto, en Puerto Rico es muy común escuchar que nuestros jíbaros pronosticaban la temporada de huracanes dejándose llevar por la cosecha de aguacates que se daban ese año, y es una percepción que continúa vigente en nuestra sociedad. El problema es que hay quienes piensan que entre más aguacates, más huracanes, y otros que lo entienden al revés: entre más aguacates, menos temporales.
Hay quienes se han dado a la tarea de corroborar si esta teoría es cierta. Por ejemplo, en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Humacao, se publicó un artículo en el 2002, escrito por Elio Ramos Colón, que evalúa la cantidad de aguacates cosechados y los compara con el número de huracanes que pasaron por la isla.
Al revisar los datos de varias décadas, utilizando el método de coeficiente de correlación, se concluyó que no existe una correlación entre ambos factores.
Sin embargo, en el pensar popular, ese vínculo es muy real, así que cuéntame qué piensas tú. ¿Mito o conexión con la naturaleza? Los leo.
