
Los boricuas tenemos una frase ESPECTACULAR para cuando una situación se complica, se enreda o fracasa del todo: «Aquí fue que la puerca entorchó el rabo».
Esta frase, tan ligada a la vida rural, hace alusión al comportamiento terco de algunos cerdos, considerados por muchos como animales ruidosos y desobedientes.
No es casualidad que en el Dialecto Boricua también haya existido otra frase asociada con el desastre y que menciona a los cerdos, pues aunque ha caído en desuso, el libro Los que dicen ¡ay bendito! documenta que antes se decía: “Ahora sí que se metieron los puercos al batatal”. Por supuesto, esto hace alusión al daño que harían los cerdos si tuvieran acceso a un sembradío de batatas.
Dato curioso es que se registra una frase muy similar a la que discutimos hoy en otros países. Por ejemplo, la Real Academia Española señala que en Cuba dicen que «la puerca torció el rabo» cuando se pone difícil una situación, especialmente en el aspecto económico.
¿Por qué los boricuas usamos entonces el verbo «entorchar»?
En el español general, «entorchar» hace alusión a retorcer varias velas para formar una antorcha, y su raíz viene del latín «intorquēre», que, precisamente, significa torcer.
En Puerto Rico, tomando como base la existencia y uso de esa palabra, se utiliza el término «entorchar» como sinónimo de torcerse, enredarse o enojarse. Este uso solo se registra en nuestra isla.
Hoy día, hay expresiones más comunes y abreviadas que se emplean cuando «la cosa se pone difícil». Por ejemplo: ¡aquí fue! o ¡ahora fue! Así que cuéntame cuál es la versión que tú utilizas. Por mi parte, yo me niego a dejar de decir: ¡Aquí fue que la puerca entorchó el rabo!
