
En Puerto Rico, un chota es un soplón o un delator, especialmente cuando se trata de un confidente de la policía.
Pero, aparentemente, esto no siempre fue así. Desde inicios del siglo pasado, el lingüista Augusto Malaret registró el término para referirse a una persona cobarde o floja. Luego, se identificó como una forma de nombrar a una persona sin habilidad.
Fue en la década de 1980 cuando Josefina Claudio de la Torre registró «chota», en Puerto Rico, como sinónimo de confidente de la policía, aunque seguramente este uso existía desde antes.
¿De dónde nos llega este significado? Al parecer, del español general, ya que la misma Real Academia Española indica que «chota» es un término coloquial para referirse al delator.
Sin embargo, en otras partes de América Latina, «chota» puede tener significados bien distintos. Veamos qué nos informa el Diccionario de americanismos:
- En México, Honduras y El Salvador, «chota» es un conjunto de miembros de la policía.
- En Panamá, es un furgón de la policía para transportar detenidos.
- En Bolivia, es una niña que viste con falda corta.
- En Costa Rica, es cuando se ridiculiza a alguien por un error cometido.
- En Cuba, es una persona que se pasa haciendo bromas y chistes, y no coge las cosas en serio.
- En Argentina y Uruguay, «chota» es un pene.
Esto deja clarísimo que muchos hablamos español, pero no hablamos el mismo español. La historia y la cultura de cada país define el uso que le dan a cada término, y por eso siempre insisto en que hablar en puertorriqueño NOS IDENTIFICA.
