
En Puerto Rico, cuando escuchamos la palabra “gofio”, pensamos en ese dulce típico que se muestra en la imagen de arriba, que se hace a base del maíz tostado con azúcar. Lo que muchos boricuas no saben es que el gofio nos llegó desde las Islas Canarias.
La palabra “gofio” es de origen guanche, o sea, de los indígenas que habitaban el archipiélago canario desde antes de la colonización. El gofio canario consiste de cereales tostados, como el trigo, la cebada o el millo, que en Puerto Rico se conoce como maíz, y, sin duda, es un alimento que representa la identidad canaria y que puede incluirse en variedad de platos.
En Puerto Rico, en cambio, el gofio se ve como un dulce típico, que podemos encontrar en festivales y mercados artesanales, pero que no es conocido por las generaciones más jóvenes y no forma parte de nuestra dieta cotidiana. Básicamente, el gofio se ha convertido en un recuerdo del ayer.
No pasa lo mismo en Canarias. Allá sigue siendo un alimento versátil y no se consume meramente como un dulce con azúcar. Puede mezclarse con leche, con caldos, con miel, incluso con agua y sal para crear el conocido gofio amasado.

Hablando de cómo el gofio se incluye en algunas de nuestras expresiones, les cuento que una persona “comegofio” es antipática o vaga, y “comer gofio” significa “perder o desperdiciar el tiempo”. Esto es en Puerto Rico.
En Canarias, por otro lado, cuando algo se desintegra o se deshace, dicen que “se hizo gofio”, y cuando alguien está extremadamente preocupado o cansado, dice “que está hecho gofio”. Asimismo, hay una frase que demuestra la importancia del gofio en la identidad canaria, y es que cuando se quiere reafirmar el origen canario de algo o alguien, dicen que es “más canario que el gofio”.
Sin duda, el gofio canario y el puertorriqueño son y representan cosas distintas en cada archipiélago, pero sigue siendo muestra de esos lazos que se crearon en el pasado, pero que continúan vivos en nuestro presente.
La imagen inicial del gofio fue recopilada de: galeriaartesanalpr.com
