
Hay una canción de reguetón que le ha dado la vuelta al mundo, o al menos al mundo hispanohablante, y que dice «tú no metes cabras, saramambiche». Se trata de Noche de travesura, que salió en el 2005, en las voces de Héctor «El Father» y Divino.
Lo de saramambiche será una discusión aparte, pero hoy nos centraremos en esa expresión tan curiosa de «meter las cabras».
La frase original es «meter las cabras en el corral», lo que implica atemorizar o amendrentar a alguien. Lo curioso es que esta expresión existe MUCHO ANTES que la canción. De hecho, siglos antes.
Ya para el 1626, Francisco de Quevedo en Cuento De Cuentos mencionaba esta expresión, la cual fue explicada poco después por Gonzalo Correas. Para entenderla, debemos conocer un pedacito de la historia española del siglo XVII.
Resulta que, en aquellos tiempos, los pastores debían estar al pendiente de los lobos y otras fieras para que no hicieran daño a sus cabras. Asimismo, en las ruralías, los guardas de campo o vigilantes recogían el ganado que pastaba de manera ilegal, causando daños en sembradíos ajenos. Esas cabras eran confiscadas y encerradas en el corral del concejo o del gobierno de la zona.
Por tanto, decirle a alguien que «no mete las cabras» o «que no mete las cabras en el corral» es equivalente a decirle que no es una amenaza real, como sí lo eran los lobos y guardas para el rebaño de cabras. En otras palabras, implica llamarle «tontejo».
Según el Diccionario de americanismos, esa frase solo de documenta en Puerto Rico dentro del contexto del español americano. No obstante, la Real Academia Española la registra como una expresión del español general. ¿La has escuchado en algún otro país?

1 comentario en “Meter las cabras”
Conozco esta frase de «meter las cabras» cuando alguien trata de engañarte o cogerte de pinsuaca.
-«Me quiere meter las cabras como si yo me chupara el de’o».