
Tanto en Puerto Rico como en las Islas Canarias existen recetas de mojos, aunque son distintas.
En Canarias, el mojo puede ser rojo, con pimientos y, a veces, con tomate. También, puede ser verde, a base de perejil y cilantro. A estas recetas, por supuesto, se les puede añadir desde frutas hasta nueces y quesos, dependiendo de la región y los gustos de cada cual. De igual forma, el mojo canario puede ser suave o picante, siendo este último conocido como «mojo picón».
En Puerto Rico, también hay varias versiones de mojo. Por ejemplo, la yuca al mojo se hace con una combinación de cebolla y pimientos morrones picados, que se sofríen con ingredientes como el ajo, el vinagre, aceite de oliva, pimienta y hojas de laurel.

Yuca al mojo de Puerto Rico
Sin embargo, en la zona sur de la isla, específicamente en el Municipio de Salinas, tienen su reconocido mojo isleño, mucho más parecido al mojo canario y en el cual la salsa de tomate es protagónica.
Se dice que la receta canaria llegó en 1938 a manos de Eladia “Ladi” Correa y ella la adaptó hasta convertirla en lo que es hoy. Se confeccionó específicamente para acompañar al pescado, pero ahora se utiliza en distintas carnes y viandas.
Ese mojo es tan importante para el pueblo de Salinas, que hasta le celebran el Festival Internacional del Mojo Isleño desde el 2001, donde cocinan el mojo isleño más grande del mundo.
Entrando al tema de los orígenes del término, hay quienes dicen que la palabra “mojo” se deriva del portugués «molho», que significa salsa, mientras que la Real Academia Española indica que “mojo” viene del verbo “mojar”.
Si quieres saber más sobre el mojo canario, te invito a que veas este video que trabajé junto a Daniasa Curbelo, de la isla de Tenerife.
