
La palabra «amogollado», pronunciada usualmente como «amogollao», tiene dos usos principales en Puerto Rico, uno literal y uno figurado.
En el plano de los alimentos, se dice que algo está amogollao cuando está más suave, cocido y húmedo de lo debido. Se utiliza el término mayoritariamente para referirnos al arroz.
Por otro lado, se utiliza el vocablo metafóricamente para hacer alusión a un asunto confuso, un lío o enredo. Por ejemplo:
Quise ser demasiado ambiciosa con la agenda de hoy, y se me terminó formando una mogolla tremenda. No pude terminar nada.
A esa confusión también puede llamársele «mogollón».
Para entender el uso que le damos hoy día a la palabra, debemos entender lo que era una mogolla en Puerto Rico a inicios del siglo pasado. Augusto Malaret registró en la década de los 30 que se llamaba de esta forma a una mezcla de verdura con leche que se daba a los niños pequeños, utilizando la palabra «verdura» como sinónimo de «vianda«.
Esa comida blandita y que formaba una espacie de majado dio paso a utilizar el adjetivo «amogollao» para describir los alimentos mal preparados o de textura desagradable. Asimismo, esa mezcla de ingredientes explica por qué se utiliza la palabra para describir la mezcla confusa de ideas o de cosas. Esto también explica por qué decimos que alguien «se volvió» una mogolla cuando se turba o se confunde.
La palabra «mogolla» no se registra con ningún significado en el español general, aunque la Real Academia Española señala que, en Colombia, hace alusión a un pan de forma circular hecho con salvado.
La palabra que sí se registra en diccionarios tradicionales es «mogollón», la cual tiene muchos usos diferentes, desde sinónimo de vago o cachetero, hasta para describir una gran gantidad de cosas (un mogollón de cosas).
Me encantaría saber si aún utilizas esta palabra y con cuál de todos los significados aquí discutidos.
